Editorial
(22-I-1859)
Recordarán nuestros lectores que la última Legislatura aprobó una ley prohibiendo la inmigración de los Chinos a este Estado. En virtud de esa ley injusta fue arrestado el capitán de un buque inglés en San Francisco. El capitán apeló a la Corte Suprema, y este tribunal ha decidido que la ley es anti-constitucional. Así han hecho explosión la mayor parte de las leyes abortivas y ultrajantes al sentido del pueblo, que han sido decretadas en estos últimos años por unos pillos, indignos del título de legisladores.¡Quién creería que cuando los Imperios de la China y el Japón abrían sus puertas al comercio con los Estados Unidos y se negociaban tratados para la protección de nuestros ciudadanos en aquellas playas, aquí se tomaban medidas para prohibir la inmigración de los Chinos!
( El Clamor Público,Los Ángeles, California,22-I-1859)