“Es un riesgo ser hispano y manejar en Du Page”, dijo Cristóbal Cavazos cuyo grupo, el Comité Solidaridad Migrante de Du Page, hizo un llamado a la policía local para que suspendan las revisiones que se realizan con consentimiento del conductor y no por la existencia de una causa probable.
Los registros, muchas veces intimidatorios, se hacen constantemente a pesar de que “raras veces” la policía encuentra droga en los automóviles registrados, según Cavazos.
El condado de Du Page es un bastión republicano en donde el salario promedio es de 100.000 dólares al año.
Terry Pastika, del grupo Centro de Abogacía Ciudadana en Du Page, se apoya en estadísticas de la Universidad Northwestern de 2007 (las más recientes disponibles) sobre detenciones reportadas en Illinois por la policía local para denunciar que las revisiones ocurren en todos los pueblos del condado como Naperville, Hanover Park, Addison, West Chicago, Oakbrook y Windfield.
En la localidad de Windfield, por ejemplo, los hispanos apenas son el 3 por ciento de una población de 9.967 personas, pero representaron el 19 por ciento de las 2.564 detenciones registradas en 2007, según el informe de la Universidad Northwestern.
En Hanover Park, los hispanos son el 35 por ciento de una población de 35.000 personas, pero, según el centro de abogacía, los hispanos enfrentaron el 34 por ciento de las detenciones y el 60 por ciento de los registros voluntarios a los automóviles.
Mark Getz, jefe de la policía de Hanover Park, negó que la policía aplique el perfil racial a los conductores hispanos.
“No tenemos ninguna queja de perfil racial de la comunidad hispana”, comentó.
Pero, según Cavazos, el problema persiste en el condado e insiste en que los viernes y sábados por las noches son los de más riego para los conductores hispanos.
“Nosotros les aconsejamos a los hispanos que no manejen si no tienen que hacerlo”, señaló.
Según el Censo, el año pasado Du Page tenía una población de 930.528 personas y el 12 por ciento o 77.544 hispanos.
María Chávez, de 42 años y residente en Addison, dijo a Efe que su esposo, Jose Cruz Hernández, de 50 años, ha sido detenido tres veces desde septiembre pasado.
La última detención ocurrió el 20 de febrero cuando su esposo manejaba en Naperville y tres patrullas lo interceptaron.
Según la mujer, la policía lo detuvo “porque una de sus luces no trabajaba bien".
Al revisar su licencia y ver que había expirado, la policía arrestó a Hernández, quien tuvo que pagar una multa de 500 dólares.
La hispana afirmó que las detenciones a los hispanos son frecuentes y atribuye esto al perfil racial que aplica la policía.
Noe Villaseñor, de 59 años y residente de Glendale Heights, fue detenido por la policía el 21 de marzo de este año cerca de su casa.
La policía alegó que una luz direccional no funcionaba y detuvo a Villaseñor, un comerciante de seguros de autos y casas, quien admitió a Efe que ese día se había tomado “un tequila” tras la jornada laboral.
El policía, según Villaseñor, le dijo que “olía a alcohol” y sin hacerle una prueba de alcoholemia fue arrestado por DUI y multado.
Según Villaseñor su récord de manejo de 32 años estaba limpio y, al igual que otros hispanos, alega que la policía de Du Page injustamente detiene a los automovilistas hispanos.
Cavazos también acusa a las municipalidades de Du Page y sus departamentos de policía de lucrar con los hispanos que muchas veces tienen que pagar costosas multas por recuperar sus automóviles cuando son decomisados.
“Du Page está haciendo muy buen negocio con los hispanos”, dijo Cavazos. “Es por eso que no quieren la legalización, están sacando grandes ganancias a la población hispana".
Curtis J. Barret, administrador de Windfield, negó a Efe que ese sea el caso y dijo no estar al tanto de las cifras de detenciones y revisiones a los autos de los hispanos en Windfield.
“No creo que la policía esté persiguiendo a los motoristas hispanos”, enfatizó.